Sobre lo infinito se estrenó en las salas españolas el 24 de enero del 2020; está dirigida por el sueco, Roy Andersson y la puedes disfrutar en los cine Golem de Madrid. 

Vi la película hace un par de días y aún me retumba. ¿Por qué? Porque narra la humanidad desde una belleza pictórica abrumadora. Una humanidad reflejada en una especie de viñetas inconexas entre si, cuyos diálogos sencillos dejan espacio al pensamiento crítico.

Su estética cuidada, la composición espacial, los colores tenues, el plano fijo, los personajes inmóviles, las referencias pictóricas… no nos aleja, nos acerca, unificando todas las historias dentro de un todo, Sobre lo infinito. Haciendo que deseemos que nos susurren otro cuento más, queriendo que no termine.

Fotograma de la película, Sobre lo infinito de Roy Andersson.

Me sorprendió que una película catalogada como drama tuviera tantísimo sentido del humor. Es un humor fino, delicado, absurdo y lleno de crítica que no se aprecia a simple vista, pero que te sorprende cuando menos te lo esperas, haciendo que la verdad duela pero a la vez sane con una buena carcajada.

En cierto que si no estás acostumbrado a ver un tipo de cine, que está más alejado de las salas comerciales, Sobre lo infinito se puede hacer complicada.

En mi humilde opinión creo que esto no puede ser una excusa para no ir a ver una película porque es importante ver cine y de todo tipo porque hay infinitas forma de ver el mundo y todas ellas son importantes.

Me gustaría terminar este artículo con una cita que leí en el folleto informativo que hay en los Golem de Madrd. Está extraída de una entrevista de Philippe Bober a Roy Andersson, que para mi define muy bien la película.

“Me parece que la verdad es muy divertida a menudo.”