¿Una tarde de tranquilidad tras haber salido durante el fin de semana? ¿Tal vez un plan nocturno con tus amigos, familia o pareja? Sea cual sea la ocasión, es tiempo de reunirse para ver películas y, con la Navidad prácticamente encima, lo que más pega es una buena película de animación. Aquí podrás encontrar más de quince títulos que he seleccionado con mucho cariño para deleitar a todo tipo de paladares cinéfilos. Si no las habéis visto, no os las podéis perder:

La princesa Mononoke (Hayao Miyazaki, 1997)

Abrimos la lista con un clásico de Studio Ghibli y, dicho sea de paso, mi película favorita del legendario estudio. Recomendable para los amantes de la animación clásica, la gloria y salvajismo de la naturaleza y la narración de estilo japonés. Es un título emocionante e imprescindible que juega en un territorio donde el cuento se convierte en leyenda con tintes míticos al abordar la abusiva relación de la humanidad con los bosques, y la inexorable venganza de los mismos. San, o la princesa de las bestias, sigue siendo un verdadero icono feminista que ha marcado varias generaciones.

Kubo y las dos cuerdas mágicas (Travis Knight, 2016)

La técnica del stop-motion es una verdadera declaración de intenciones artísticas por sí misma, y en Laika hay unos verdaderos artesanos que han ido puliendo su técnica a través de varias producciones. Kubo fue su último estreno, una leyenda con historia al más puro estilo de los clásicos de animación, pero con escenas dirigidas y confeccionadas con un estilo propio, un enorme cariño y una emoción y atmósfera que quitan el aliento.

Pompoko (Isao Takahata, 1994)

Ghibli vuelve al ataque, esta vez con su otro gran maestro de la animación (descanse en paz). Takahata fusionó la fábula de los mapaches metamorfos con un cuento que se adentra, una vez más, en el efecto de la mano humana sobre el bosque de Japón. La mirada con la que se construye la película resulta fresca y original, la animación es exquisita y la historia resulta intensa, emocionante y sumamente divertida.

Fantastic Mr. Fox (Wes Anderson, 2009)

Al hablar de Anderson y el stop-motion podríamos hablar también de Isla de Perros, su última película y otra verdadera joya de la animación. Sin embargo, la película que no se me va de la cabeza es la adaptación del libro de Roald Dahl, que mantiene un tono tan socarrón, ocurrente y descarado que siempre termino sorprendiéndome viéndola y disfrutando tanto de su cuidadísima ambientación y realización como de sus geniales diálogos.

El príncipe de Egipto (Simon Wells, Steve Hickner y Brenda Chapman, 1998)

No podemos hablar de películas cercanas a la Navidad y no mencionar este clásico que ha cumplido 20 años. Fue la segunda incursión de Dreamworks en el cine, y su primera película de animación 2D (que combinó pasajes en 3D, increíblemente integrados para su época). Nunca el Éxodo lucirá tan bíblico, desgarrador, hermoso, colorido y musical como en esta película, que no duda en pasar de maravillarnos con su increíble estilo a horrorizarnos con las crueldades del Antiguo Testamento, y a hacernos llorar con su vibrante banda sonora. Imprescindible.

Ghost in the Shell (Mamoru Oshii, 1995)

Hay ciertas obras que no se deberían tocar, y yo soy partidario de que diamantes fílmicos como Ghost in the Shell deberían quedarse quietos, o bien con un legado apropiado en el formato de animación que lo vio nacer. Porque, a día de hoy, sigue siendo imposible captar la ambientación sonora y lumínica tan sobrenaturales de este título. La historia de la Motoko Kusanagi sigue estando entre las películas que mejor entienden la angustia existencial, a través de una animación única y un relato que sigue inspirando una gran cantidad de historias.

Más allá del jardín (Patrick McHale y Nate Cash, 2014)

¿Cómo explicas la magia? ¿Cómo transmites ese sentimiento de curiosidad, maravilla y miedo que nos entra cuando nos atrevemos a mirar en las profundidades de un bosque y damos el primer paso hacia lo desconocido? ¿Se puede reflejar la calidez de un vínculo fraternal en una escuela de animales? ¿Es posible llegar a entender que la realidad que tenemos alrededor es, al mismo tiempo, algo que nos llega y algo que construimos con historias? Si quieres obtener respuestas, déjate llevar por una animación deliciosa, un sonido magnético y adéntrate en los diez breves capítulos de Más allá del jardín.

La chica que saltaba a través del tiempo (Mamoru Hosoda, 2006)

Esta es una pequeña perla en la alucinante filmografía de Mamoru Hosoda que me llegó al corazón de una forma muy especial. El responsable de las OVAs y películas más famosas de Digimon, títulos de renombre como Los niños lobo y la recientemente nominada a los Globos de Oro Mirai nos concede este vistazo al mundo adolescente en un instituto japonés a través de los ojos de Makoto, una chica que descubre que puede saltar a través del tiempo y que aprende las consecuencias que esto conlleva.

Los mundos de Coraline (Henry Selick, 2009)

Laika regresa a esta lista con su primer largometraje de animación stop-motion, una verdadera sorpresa en propuesta narrativa y ejecución que se granjeó el reconocimiento mundial. Estrenada el mismo año que Fantastic Mr. Fox, Coraline llegó pisando fuerte con un estilo de cuento de fantasía, terror y aventuras que sería propio del mismísimo Tim Burton y que hizo las delicias de todo tipo de público. Si esperas algo en concreto, déjate sorprender.

Fantasía (varios directores, 1940)

Recuerdo cuando me aburría en casa de pequeño y me ponían varios VHS de Disney una y otra vez. Uno de los títulos que me dejaba más hipnotizado era una recopilación de varios cortometrajes de animación de Disney acompañadas de la melodía de grandísimos temas de música clásica. Veía la historia de la evolución y los dinosaurios, cuentos de hadas y seres mitológicos, a Mickey Mouse embrujando escobas y hasta la representación del mismísimo diablo encarnado en el dios eslavo Chernabog. Una verdadera montaña rusa de emociones e historias.

Anomalisa (Charlie Kaufman y Duke Johnson, 2015)

Hay ocasiones en las que el formato de animación resulta el recipiente perfecto para amplificar una película mucho más allá de lo que el propio contenido de historia podría lograr empleando acción real y actores de carne y hueso. Lo que despliega esta nominada al Oscar es una situación dolorosamente real, tan común y normal como trágica y esperanzadora al mismo tiempo en una época tan compleja como puede ser la crisis de la mediana edad. Al final, lo costumbrista puede contener más gusto y sensibilidad que lo aparentemente extraordinario.

El viaje de Chihiro (Hayao Miyazaki, 2001)

Ghibli reaparece una vez más con la que es posiblemente su obra más célebre y popular, una verdadera explosión de fantasía y aventuras cargada de folklore japonés, momentazos que marcaron para siempre la historia de la animación y pasajes llenos de emoción, nostalgia e intensidad. Resulta un título de obligado visionado por parte cualquiera que se declare amante del cine, una película que sabe captar perfectamente el caos y la belleza que dominan el mundo de la imaginación y los sueños.

Zootrópolis (Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush, 2016)

Este es uno de esos títulos que muy poca gente reconoce como algo absolutamente singular (cosa que es) debido a su envoltorio de blockbuster de Disney, que podría dar la sensación de estar asistiendo a una historia simple y fácil de ver. No nos confundamos: se hace fácil de ver, pero es porque tiene uno de los guiones mejor armados de la historia de la animación reciente. La historia de Judy Hops es una llena de diversión y aventura en una atmósfera increíblemente cuidada, pero va mucho más allá para tocar temas como el racismo, la xenofobia, el sexismo, techos de cristal, corrupción… Y la burocracia, en una de las escenas más desternillantes y geniales de la película.

Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem (Kazuhisa Takenouchi, 2003)

¿Alguna vez has buscado en YouTube un tema de Daft Punk para darte de bruces con un videoclip animado? ¿Más de una vez? Parece que, en lugar de videoclip, es un fragmento de una película de animación, ¿verdad? Pues no te equivocas: se trata de Interstella 5555, una película de anime que se confeccionó para acompañar, de principio a fin, los temas del Discovery de Daft Punk: empezando con los compases de One More Time, siguiendo con Harder, Better, Faster, Stronger, emocionándonos con Something About Us… Ver toda la película escuchando al dúo de DJs franceses es toda una experiencia.

Triplete de Satoshi Kon: Perfect Blue (1997), Tokyo Godfathers (2003) y Paprika, detective de los sueños (2006)

Perfect Blue, la inspiración directa de Cisne negro y Réquiem por un sueño

No soy capaz de escoger solamente una de estas tres películas, porque cada una representa lo mejor de uno de los mejores maestros de la animación de nuestra era. Satoshi Kon falleció en el año 2010, pero su legado incluye el Cisne negro y el Réquiem por un sueño de Darren Aronofsky como inspiración directa de Perfect Blue. El mismo Aronofsky compró los derechos de esta película para replicar algunos planos de la misma en sus películas, pues resulta una de las inmersiones más sólidas y elegantes en la obsesión con la perfección, la crisis de identidad y la sociopatía.

Tokyo Godfathers, un cuento navideño muy peculiar

Seis años más tarde, Kon estrenaría un cuento navideño contemporáneo llamado Tokyo Godfathers. La historia de esta película sigue a un transgénero buscavidas, un borracho y una niña solitaria, los tres vagabundos, que encuentran a un bebé y deciden ir por su cuenta a devolverlo a su familia. Es una verdadera lección de cómo revisar el estilo de los clásicos cuentos navideños incorporando la idiosincrasia del suburbio de Tokyo y puntos de vista originales y singulares.

Paprika, o cómo jugar con la lógica de los sueños

El último largometraje de Satoshi Kon puede ser considerada la antecesora de la más célebre Origen, de Christopher Nolan, y resulta además un título que le da mil vueltas en la forma de plasmar el funcionamiento y la no-lógica del mundo onírico. Paprika es un salto de la mente al vacío, una experiencia incomparable que redescubre el mundo de los sueños a través de una percepción única. Si tienes ganas de entrenar la mente un poco y abrirla a nuevas formas de ver y analizar el cine, esta es tu película.

Javi Marrero

Redactor de Cine y Series

He trabajado en varias áreas de la industria del séptimo arte. Mi pasión es escribir historias, el cine es el amor de mi vida y soy friki desde antes de que se pusiera de moda.