Los ciberactivistas de Anonymous han vuelto a poner en el punto de mira a los más poderosos, como Donald Trump, en tramas conspirativas que nunca te hubieras imaginado.

Hace unos días Netflix estrenaba ‘Jeffrey Epstein: Asquerosamente rico’ (‘Jeffrey Epstein: Filthy rich’), una miniserie-documental que narra los crímenes sexuales cometidos por este multimillonario financiero, sobre todo cometidos contra menores de edad, y cómo su red de contactos, su influencia y su dinero consiguen custodiar la impunidad de estos delitos durante años. Epstein, con el tiempo, consiguió tejer una red de tráfico de menores de una magnitud inimaginable; tan solo en la investigación que lleva a cabo la policía de Palm Beach en 2005 se consigue identificar a 36 menores y su testimonio, pero pensemos en todas las mujeres que no habrán contado su historia por miedo a las represalias de un depredador sexual tan poderoso.

En el documental se puede ver a Epstein rodeado de gente muy importante y de una influencia incalculable como son los presidentes de Estados Unidos, Bill Clinton y Donald Trump, dos personalidades que siempre han presentado un historial oscuro y con historias encubiertas. Por parte de los Clinton, Epstein llegó a ser, junto con ellos, cofundador de la Fundación Clinton; por parte de Trump, la revista New York Magazine publicaba en 2002 un artículo sobre Epstein en el que se recogían unas declaraciones del actual presidente de Estados Unidos:

“Te diviertes mucho con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres guapas como a mí, y muchas de ellas son más bien jóvenes” – Donald Trump (2002).

Con el sonado caso de Epstein, la publicidad que otorga cualquier estreno en Netflix y el asesinato de George Floyd han hecho que Anonymous amenace a la Casa Blanca con sacar a relucir muchos trapos sucios de Trump. Ha sido precisamente este nuevo episodio de violencia policial en Estados Unidos hacia personas negras el que ha tenido un mayor peso en la decisión del grupo hacker de publicar la lista de personalidades involucradas en la red de tráfico de menores que Epstein había construido, entre las que figura el propio Donald Trump, su ex mujer Ivana y su hija Ivanka, Naomi Campbell, Mick Jagger, Kevin Spacey, el ex Primer Ministro británico Tony Blair o Michael Bloomberg, competidor en las primarias del Partido Demócrata para obtener la candidatura a las elecciones presidenciales de finales de año. Todos ellos, y muchos más, implicados de alguna forma en la red, ya fuera reclutando menores o participando de las fiestas.

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Donald Trump en el ‘Pequeño Libro Negro de Jeffrey Epstein’ expuesto por Anonymous.

Aquí no termina la historia. Anonymous ha publicado una sentencia sobre violación y abuso sexual en la que los acusados son nada más y nada menos que el propio Jeffrey Epstein y Donald Trump, reflejando que ambos violaron y abusaron de una menor de tan solo 13 años, incluso, apunta el documento, “peleaban por su virginidad”.

Por si la relación del “asquerosamente rico” con Trump no fuera lo suficiente túrbida, Anonymous aún tiene más ases bajo la manga. Jeffrey Epstein es condenado a prisión y fallece en su celda de Nueva York el 10 de agosto de 2019, una muerte cuyo informe apuntaba a un suicido por ahorcamiento, aunque toda su muerte siempre estuvo cubierta por una niebla. Tras conocerse su muerte, Trump no dudó en retuitear una teoría conspirativa sobre la implicación de Bill Clinton y Hillary en un supuesto homicidio a su amigo. Lo que nos encontramos hoy en las filtraciones de Anonymous apunta exactamente a la dirección contraria: Trump mató a Epstein.

En 2011 Anonymous tuvo una gran relevancia en el alzamiento de las Primaveras Árabes. ¿Veremos algo similar en Estados Unidos con toda esta información?

¿Qué tiene que ver Lady Di en todo esto?

Tras el tsunami de información que llegaba ayer con todo lo que hemos contado, llegaba la noticia de que Lady Di había sido asesinada, un pensamiento que siempre ha estado en el aire pero que quizá lleguemos a confirmar. Pero, ¿qué tiene que ver Lady Di con Trump o con Epstein? La Princesa de Gales fue asesinada para callar las informaciones que tenía sobre tráfico sexual de menores dentro de la realeza británica. El escrito de Anonymous fue borrado, pero dio tiempo a que usuarios sacarán capturas e hicieran traducciones que nos ayudan a conocer que el Príncipe Carlos, marido de Diana, mantenía en su plantilla a un ayudante del que sabía sus delitos de violación. Exponía Anonymous que un agente británico, John Hopkins, confesó el asesinato antes de morir.

“La princesa Diana es la única mujer que maté […] Era el único objetivo cuya orden provino directamente de la familia real […] Tenía que parecer un accidente […] porque Diana sabía demasiados secretos sobre la Corona británica” – John Hopkins.

Afirmaba además, el agente, que la muerte le había sido encargada por Felipe de Edimburgo, consorte de la Reina Isabel II. Todo lo que Anonymous intenta con este nuevo retorno a la actividad, motivado por el asesinato de George Floyd, es una batalla para que los poderosos no se crean, ni tengan, con la impunidad de matar, violar o traficar con menores. No sabemos si las filtraciones son verídicas, lo que sí que podemos decir es que si lo son, es el momento de imputar responsabilidades.