La mutilación o ablación genital femenina es un procedimiento mediante el cual se extirpan de forma parcial o total los genitales femeninos sin razón o motivo médico justificable.

Si hablamos en términos de salubridad, esta MGF (Mutilación Genital Femenina) pone en peligro a las mujeres que se enfrentan a ella, pues pueden sufrir hemorragias, problemas urinarios, quistes, infecciones y complicaciones en el parto que van de la mano de altas probabilidades de muerte.

Se estima que 1 de cada 20 mujeres ha sido víctima de la ablación femenina. Entre ellas, de acuerdo con los datos que proporciona UNICEF, más de 200 millones de niñas y mujeres han sufrido algún tipo de mutilación. Otras 30 millones de niñas están en riesgo de ser víctimas de esta en los próximos años.

La MGF y los DDHH

La Mutilación Genital Femenina se reconoce internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, pues refleja la desigualdad entre sexos y potencia la discriminación. A esta desigualdad se le suman la violación de derechos como el de la salud, la integridad y la seguridad física y moral de la niña, además del derecho a no ser sometida a tratos y torturas crueles, inhumanas o degradantes.

¿Dónde se practica la MGF?

Las comunidades que practican este procedimiento creen que las vaginas de las mujeres necesitan ser cortadas. Además, aquellas mujeres que no se sometan a dicho procedimiento no serán jamás consideradas como saludables, limpias e incluso valiosas.

Concretamente, países como Egipto, Mali y por el momento Sudán, concentran entre el 80-98% de mujeres sufridoras de la ablación genital femenina, en edades que prevalecen entre los 15 y los 49 años. Esta práctica dice estar respaldada por factores socioculturales, vinculados a familias y comunidades.

¿Cuál es la finalidad que se persigue para aquellos que practican la MGF?

Mutilar la genialidad femenina es atentar violentamente contra esta persona pues, al mutilarla su sexualidad es controlada. Una mujer que pueda disfrutar y sentir placer en sus relaciones sexuales es considerada una mujer pecadora, pues las posibilidades de que pueda ser infiel a su marido son mayores.

La mutilación, es una cuerda tirante, atada al cuello de la mujer, teñida de una falsa garantía en un matrimonio futuro con niñas y con el honor de las familias.

¿El fin de la MGF?

Tras una larga lucha, se espera que a lo largo de estas semanas surja una nueva ley que criminalice la MGF. Esto sucederá en Sudán, donde además han comenzado a retirar todas las licencias para llevar a cabo dicha práctica. Desde este momento se considerará un crimen que supondrá tres años de cárcel para su practicante.

Documentales sobre la MGF

Muchas son las plataformas y organizaciones que buscan a toda costa, visibilizar e informar acerca de este atentado contra los derechos humanos. Si estás interesado en este tema, aquí se muestran ejemplos audiovisuales que relatan estas degradantes prácticas.

  • La Manzana de Eva (Netflix)

Con una duración de hora y media, La manzana de Eva es el relato de las historias y testimonios que argumentan el fin de esta práctica a través de mujeres que padecieron esta práctica violenta, activistas y personal sanitario entre otros.

  • ¡No con mi hija! (Youtube, La 2)

¡No con mi hija! es una producción alemana que narra un relato esperanzador que busca la reacción y el fin ante esta brutal práctica.

  • Flor del desierto (Youtube)

Flor del desierto es un largometraje con alma que relata la vida de Waris Dirie. La historia de su huída de África hasta llegar a convertirse en la mujer que es hoy. Dirie se convirtió en la primera mujer que habló abiertamente de la MGF.

  • Bref (Youtube)

«No queríamos dar lecciones sobre lo terrible que es la mutilación genital; lo que buscábamos era escucharlas, que las mujeres desvelaran sus contradicciones a la hora de afrontarla, las presiones familiares, los miedos interiorizados. Solo entendiendo esto podremos combatirlo con garantías».

El fin de la MGF en estos países, será el inicio de una nueva era en el camino de los derechos humanos. Es la puerta a un futuro.

Sara Santatecla

Maestra, reinvindicativa, feminista y libre. Adoro escribir, vivir, el arte en general y la educación especial. Todo momento tiene su banda sonora.